Destined To Love - Capítulo 1


Me encuentro frente al cuartel general de los Shinsengumi (La policía especial de aquella época).

Pero de repente oigo pasos tras de mí, lo que involuntariamente me hace girar para ver a quien pertenecen...

Ante mí hay un hombre con un parche o venda en el ojo derecho, jamás lo había visto en el tiempo que llevaba por aquí. Su expresión era calmada, pero algo me dice que le había sorprendido encontrarme allí frente al cuartel, lo cual considero lógico, ya que no solía pasar por aquí, de hecho esta era la primera vez que vengo a este lugar y ni siquiera estoy segura, si es el lugar donde tenía que venir a entregar el recado.

Nos quedamos frente a frente, mirándonos durante un rato que me está pareciendo eterno... entre el silencio que nos rodea en este momento y el choque de miradas me empiezo a poner nerviosa, y puedo sentir como los latidos de mi corazón se aceleran.

Alguien tiene que romper con el silencio, y no sé si porque temo que se de cuenta lo acelerado que anda mi corazón en este momento, o porque me siento muy incómoda justo ahora, voy a decir algo yo.

-Eres...
(Mierda, no estoy segura si decirlo o no...pero me recuerda a alguien que conocí en algún lugar, en otra vida, no sé...).

- ¿Qué estás haciendo aquí?

Vaya... no esperaba que me hablase... y he quedado sin  poder preguntarle nada... pero está bien... ¿y ahora que le digo?
Claro! le diré la verdad, total para eso he venido hasta aquí. me siento muy nerviosa justo ahora, frente a este hombre...

-Tengo que entregarle algo al Capitán Kondo. 

-Ya veo

Uy... me ha mirado con incredulidad... quizás no he sonado muy convincente, pero que esperaba! si este encuentro ha sido muy raro y me ha desorientado por completo...

Se adelanta, abre la valla y entra ... no sé que hacer, ¿voy?,  ¿ me quedo?, ¿salgo corriendo?...
Se gira y me mira, ¿Que pasa ahora? ¿por qué me mira raro?

-¿Qué pasa? vamos! sígueme.

 Vale, pues le seguiré, me siento un poco estúpida por no haberle seguido desde el principio.

-Oh! Vale! -No se me ocurre nada más que decir ... 

Realmente no sé si estoy haciendo lo correcto al seguirle, ¿y si es una trampa?... Agggg me obligo a no pensar en esa posibilidad y mejor pienso que me va a llevar hasta el capitán y luego volveré a casa tranquilamente.

Este paquete pesa, espero llegar pronto...

.......

.............................


No es que sea una chica muy habladora, pero este hombre también parece alguien de pocas palabras... llevamos todo el camino en silencio, le sigo desde atrás y no voy a mentir no estoy segura de nada justo ahora....

Pasamos por un largo pasillo, recorremos todo el recinto, y giramos por uno de los edificios...

-¿Saito?

Ups, alguien grita un nombre en nuestra dirección, así que supongo que este hombre que me acompaña es el tal Saito. 

-¿Sí?

Obviamente no estaba equivocada jajaja. Bueno mientras ellos hablan desde la distancia, porque no sé que les costará acercarse a hablar, quizás sea una costumbre, o soy yo que lo ve más cómodo hablar desde una distancia prudente..., me pongo a mirar a mi alrededor y ver las vistas que nos rodea...


 Todo es tan bonito...  ya no están hablando así que lo miro y  me estan mirando haciendome sentir culpable por estar allí... así que me voy a ir a buscar al capitán yo... aunque no tenga ni idea de donde esté...

-Debería ser capaz de encontrar el camino desde aquí, Gracias por tu ayuda.

-Todo bien.

Vamos, que estaba en lo cierto... realmente me siento un poco dolida y estúpida por sentirme así a la vez jajaja . El samurai que estaba hablando con Saito se va, pero Saito se queda mirándome ... ¿Que pasa ahora? No hace más que ponerme nerviosa! es como si leyera mis pensamientos y eso me asusta un poco...

Pero no voy a dejar que sepa que estoy nerviosa por su culpa, así que mantendré mi mirada fija en la suya determinadamente.

Bien!  aparta su mirada de la mía!

-Ten cuidado cuando vayas.

¿What?? no esperaba esa ligera preocupación, pero me agrada ^^

-Lo tendré - Le digo un poco más feliz de lo que esperaba... espero que no se haya dado cuenta.

Bien! estoy decidida a encontrar al capitán y deshacerme de este envoltorio de una vez por todas!
Saito se va, pasa por mi lado y la manga de su Kimono roza contra mi brazo, lo que me tensa, y me paraliza por un instante. Solo un  instante.

Él se va, y sinceramente siento como si lo hubiese conocido en algún lugar antes... no sé, esa sensación sigue ahí.

Buscando y buscando...parecía una intrusa en aquel lugar, ¿dónde estará Kondo?...ni siquiera he visto a ninguna mujer por aquí, estoy empezando a pensar que no es un lugar muy seguro para mí...

Sumida en mis pensamientos, quizás algo paranoicos, me dá por volver a la realidad y encontrarme con que frente a mí hay  varios hombres caminando hacia mi dirección por el pasillo, bloqueándome el camino.
Perfecto, el día no puede ir mejor.... (irónicamente hablando..claro).

Hombres con cara de pocos amigos, expresiones en sus rostros que no invitan a nada bueno, así que mejor me quedo quieta, no pienso avanzar hacia ellos...

-¡Ahora bien! ¿Qué hace una mujer en un lugar como este?

-¿Por qué no vienes a divertirte con nosotros un rato?

-Gracias, pero no... - (¿Por qué me pasa esto a mí? Joder quiero salir corriendo de aquí, esto me da mala espina...pero no creo que sea buena idea para mí..)

Veo que se acercan un poco y instintivamente doy un paso atrás para alejarme de ellos, con la mirada busco algún  sitio al que huir...

-Yamazaki!

Uno de los Samurais grita el nombre de alguien, y por alguna extraña razón me siento un poco aliviada, me giro para ver quien es ese tal Yamazaki, al que no había oído acercarse, y se encontraba justo detrás a mis espaldas.


 En silencio, con la mirada fija en los hombres que estaban ante mí, un hombre con aspecto joven y ojos llenos de advertencia.

Yamazaki parecía liderar un nivel superior al del grupo de hombres con el que me acababa de topar.

Supongo que esa fue la razón por la que todos se dispersaron, desbloqueando el camino de nuevo. Fue suficiente una mirada de este hombre...


-Gracias por esto. -(Me sentía tan agradecida!  que tuve que darle las gracias en cuanto nos quedamos a solas.)

-Está bien.

Me dijo apartando la mirada y me habló en baja voz.

-Me pidieron que lo hiciera

Entonces me acordé de lo que Saito me dijo al separarnos : "Ten cuidado cuando vayas".
¿lo habría planeado él?

Mientras pensaba en aquello Yamazaki  me insta a seguirle.

Con una expresión neutral, avanza por el pasillo alejándose de mí, me apresuro a alcanzarle no vaya a ser que otros  samurais decidan acosarme.

.........


................................



-Encontrarás a Kondo aquí.

Le agradezco por traerme hasta aquí y Yamazuki vuelve a apartar su mirada rápidamente, además puedo ver como sus mejillas se ponen rojas nada más hablarle. Es tan mono!


-No hice nada digno por lo que debas agradecerme.

Y sale pitando de allí, sin darme tiempo a decir nada más. Creo que ha sido la persona más agradable que he encontrado en este cuartel. Suspiro suavemente, mientras lo veo de lejos y una pequeña sonrisa se me dibuja en la cara.

De cara a la habitación donde me indicó estaria Kondo, me posiciono bien el paquete que debo entregarle

-Su pedido!

........

No se oye nada... abro la puerta corrediza frente a mi y entro a la habitación.

-¿Por qué estás tú aquí?

Wow, no me lo esperaba encontrar aquí...Hijikata está frente a mí.

Ahora todo empieza a tener sentido, la primera vez que oí su nombre no caí en la cuenta, pero  ahora recuerdo que leí sobre él en mis libros de historia. Era un famoso Samurai de los Shinsengumi.

Allí parada en silencio, sosteniendo aún el paquete entre mis manos, me encontraba yo, hasta que oí una fuerte voz atravesar la habitación.

-Ah sí.Yo fui quien hizo el pedido. Siento mucho esto. No esperaba que ...  enviaran a una mujer a hacer la entrega.


Hijikata forzó un fuerte suspiro, al escuchar las palabras de Kondo.

-Kondo, por favor perdónalos. -(sugirió Hijikata)

- Bueno... sabiendo que fui yo quien hice el pedido, deberían haber hecho todo correctamente.

No sé a que se estaba refiriendo en todo este tema, pero sentía como si alguien me estuviera mirando y me giré en esa dirección. Mi mirada se encontró con la de Okita, que estaba también allí y me sonrió, lo que me hizo sentirme un poco intranquila, luego me halagó diciéndome que hice un gran trabajo al haber llegado hasta aquí sin acabar herida.... si supiera que no ha sido un camino para nada fácil...

-Estuve casi todo el camino acompañada por alguien.

-Eso es un alivio. Ahora cuando te vayas a ir...

Pero Kondo fue interrumpido por alguien. las puertas corredizas se abrieron  de golpe y dios!! apareció Yukii. Mi corazón se paraliza por un instante y no sé como reaccionar, me siento super nerviosa, para nada me esperaba verlo aquí.

-Capitán Kondo!Traigo algo para usted!

Oír su voz de nuevo hace que todas mis preocupaciones se desvanezcan por momentos.

Por petición de Kondo, Yuki me escolta fuera del recinto de los Shinsengumi y no puedo estar más agradecida.
Nerviosa y feliz de volver a ver a Yukii, capto por el rabillo del ojo su expresión... parece preocupado por algo y eso me preocupa a mí también.

-Ese recinto Shinsengumi solo apesta a hombre ..¿no crees?

Esa pregunta, que no esperaba en sí una respuesta por mi parte, me ha pillado desprevenida... pero me ha hecho gracia a la vez. Yuki olisquea las mangas de su kimono, arrugando su nariz un instante y luego suspira.

-Los Shinsengumi, huh?

Estar a su lado me hace sentir cómoda, relajada y feliz.

-Dime Yruh, ¿te importa si damos una pequeña vuelta de camino a casa?¿tienes tiempo para hacer una pausa y almorzar?

.................

Para nada me esperaba esta situación, creo que la felicidad que siento en este momento se me refleja en los ojos, me encantaría poder abrazarle ahora, es tan bueno conmigo y no sabe que me hace perder la cabeza como una tonta.

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(La verdad.. para nada pensé que viniésemos a un lugar así)

-Yuki... ¿estás seguro de esto?

-Oh chica! ¿Nunca has visitado la zona de luz roja antes?


No sé como contestarle a eso... su voz es tan alegre y despreocupada... y acaban de abrir la puerta corrediza...miro y veo a una bonita y sensual mujer entrar...me siento fuera de lugar. Yuki la saluda y me entran celos por esa mujer, sé que no debería sentirme así, ni siquiera sé si son familia, amigos o... me obligo a no seguir pensando porque sé que me haría ideas, quizás equivocadas, en mi mente ...


-Kirisato! qué de tiempo!

-Sí, mucho.

Su voz es casi como un suave ronroneo y su misteriosa sonrisa parece que aumente su belleza.... quiero salir de aquí y dejarlos solos, pero a la vez quiero que se vaya ella..
me está incomodando la situación.
Aunque he de admitir que jamás había visto a una mujer tan bella.

-Esta es Kirisato. Es una de mis clientes más valiosos  en la tienda de Kimonos. -(Me la presenta y la miro, y mis ojos y los de ella se encuentran  a través de la oscura habitación.)

-¿Y quién podrías ser tú?

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¿Por qué pregunta eso? bueno, ¿por qué lo pregunta así? ....

Con la aprobación de Yuki, le dije a Kirisato como había venido hasta aquí, y cuando termino de contarle ella suspira de forma graciosa.

-Ya veo.. que extraño cuento me has contado.

No sé si se lo está tomando a broma o qué pero no me gusta...

-Es cierto ¿no? y sabes....

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Bueno hemos pasado un tiempo juntos los tres, bebiendo té, hablando de cosas sin importancia y conociéndola un poco mejor, ahora ya me siento más cómoda al lado de Kirisato ^^. Pero llega la hora de irnos y  en cuanto nos levantamos y nos despedimos propiamente, Kirisato se dirige a mí y me  halaga diciéndome que soy una persona encantadora y que la visite de nuevo otro día.

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 [Mientras tanto, un hombre a solas en la otra habitación, se apoya en contra del alféizar de la ventana y mira a Yruh mientras ella se va.]

[ Había un destello cauteloso en sus ojos cuando mira después su figura alejarse.]

















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